Encuentros (Digital)
$299.00
Hay encuentros que transforman nuestra vida. Encuentros como el de tu primer encuentro con tu recién nacido, o el encuentro con el que será tu cónyuge, el encuentro con algún líder o maestro que impacte tu manera de pensar, etc… Pero nunca, ningún encuentro se podrá comparar como el que tenemos con Dios por primera vez.
En ese encuentro tus ojos espirituales se abren y puedes ver por primera vez con total claridad a Dios, ese encuentro que disipa todas tus dudas acerca de su existencia y se convierte en una certeza total y absoluta.
Ese encuentro es el más importante de toda tu vida porque trae salvación, sanidad, libertad y un sentido completo de pertenencia. Ese encuentro trae sanidad a tu identidad y le da sentido a tus días.
Ese encuentro es el más importante de tu vida porque a partir de él, nunca más serás la misma persona y estoy segura que si tienes este devocional en tus manos es porque ya tuviste ese encuentro con el Señor y ahora somos nosotros quienes le buscamos cada mañana para seguir teniendo encuentros transformadores y purificadores con Su Presencia.
Productos relacionados
Los principios de un Rey. (Digital)
¿Qué son los principios?
Los principios son el conjunto de normas generales y universales con las que los seres humanos orientamos nuestras acciones y nuestra conducta, dentro de un marco ético, moral y cultural determinado.
Básicamente los principios son las normas que están en nuestro corazón, las cuales dirigen nuestro comportamiento y por ende nuestra vida.
En este devocional iremos descubriendo día a día los principios del Reino de Dios. Esos principios que llevan a tener una vida plena y exitosa.
El corazón de un Rey. (Digital)
Amigos queridos, en la vida vamos a tener problemas a pesar de movernos por principios del Reino, en la vida vamos a ser traicionados como David y como Jesús, pero lo que hará una gran diferencia es la respuesta de parte de nosotros hacia esas situaciones.
David cuando se equivocaba o cuando venían problemas ajenos a él, siempre corrió hacia Dios y no corrió de Dios.
Quiero invitarte a hacer lo mismo cada vez que se presente delante de ti una situación dolorosa, una decisión que tomar o una traición que pasar.
